Peña  "J. L. Violeta" del C. Aragonés de Valencia.

 

Si me quieres escribir, ya sabes mi paradero, en la vieja Romareda, primera línea de fuego. ¡Qué el balón eche a rodar! Como avispas, zumba el cierzo. Ni la Pilarica duerme, ni el Ebro guarda silencio.         Cuando ganas, esta ciudad  huele a pólvora e incienso y sabe a cuerno quemado, el día que vas perdiendo. Aquí hay que echarle valor, donde otros echan dinero; si traspasamos al Ebro, luego nos fichan el cierzo.     ¡Nadie le tema a la fiera! que la fiera ya murió. En el tiempo de descuento, una avispa le picó.        Azulgranas y merengues ya han probado este aguijón. El que hace petar galaxias como globos de color.     Mírame, ¡estoy aquí! ¿qué más da de dónde vengo? No seré zaragozano, zaragocista el primero.     Y hombro a hombro, junto a tí, somos peña, somos pueblo, somos ligallo, país, ¡somos lo que va viniendo!       Nunca irás rondando a solas por esos mundos de Dios, ¡iremos siempre contigo, por lo menos uno o dos!   Donde vayas, Zaragoza, vamos mi bandera y yo, como una avispa almogávar con las barras de Aragón.         ¿qué decíais? ¡Zaragoza! ¡eso mismo digo yo! Y si juntos lo gritamos, nos van a oir ¡sí, señor!        Nunca rebles, Zaragoza, ni penalti ni expulsión. ¡Nayim, escúpele al cielo! y que caiga otro "copón"     Todos gritan ¡Zaragoza! ¡oe maña de mi amor! Soy un gatico en tu alda y en tu bandera un león. Gritad todos: ¡oe, maños! ¡Zaragoza y Aragón! El alma cuatribarrada y blanquillo el corazón.    (La Ronda de Boltaña)